"

lunes, 21 de noviembre de 2016

Una paradita en Hogwarts

¡Feliz lunes!
Hoy traigo una entrada muy potterhead, pero es que estos días, con la promoción de Animales fantástico y dónde encontrarlos, era inevitable. Me estoy viendo la maratón de películas y releyendo los libros, a la espera del día que vaya al cine a verla.
Para aligerar la espera, traigo un relato ambientado en el universo de Harry Potter. Debo admitir que no lo había hecho nunca, no me ha llamado la atención el mundo de los fanfictions (como creadora, ya que sí que he leído bastantes). Pero siempre hay una primera vez para todo, y el reto 17 de El Libro del Escritor se prestaba para ello: "escribe una entrada de diario para tu personaje ficticio favorito".
Como dije el otro día con la música, no puedo quedarme con un único personaje. Hay demasiados que me han robado el corazón de una u otra forma. Pero quizá por el bombardeo de estos días sobre la saga de Harry Potter, he pensado en uno de los primeros que consiguió hacerlo. Aquel que nos enseñó que las apariencias engañan, y que el amor lo puede todo.
Ah, una última advertencia: el relato puede considerarse spoiler, así que si no has leído los libros y/o visto las películas del joven mago... no sé a qué esperas, deberías salir de internet y ponerte al día.
Ahora, gritad bien alto: ¡Juro solemnemente que esto es una travesura!

DIARIO DEL PRÍNCIPE MESTIZO
Por fin ha sucedido. Después de tanto tiempo deseándolo, tantos años escuchando las historias de mi madre sobre sus años de estudiante. Sí, Diario, ha llegado la lechuza con la carta de Hogwarts. En septiembre partiré hacia allí desde King´s Cross. Y ya no estoy tan seguro de querer ir.
No aguanto ni un minuto más en esta casa. Temo que en cualquier momento mi padre acabe conmigo. Aún me duelen los golpes de su última borrachera. Pero esta carta, que tan prometedora parece, puede significar algo mucho peor, más insoportable incluso que la muerte.
Necesito hablar con ella y contárselo. Soy un tonto, en cuanto la vea no querré alejarme de ella. Seguro que ni siquiera mencionaré esta maldita carta, le diré que no la he recibido y me quedaré aquí, cerca de ella. Aunque eso signifique aguantar a mi padre hasta que se muera.

No te lo vas a creer. Como te dije que haría, fui al parque donde solemos encontrarnos para hablar con ella. No pensaba decir nada sobre Hogwarts, cuanto más me acercaba más me convencía de que tendría que pasar la vida rodeado de muggles. Por ella lo habría hecho.
Cuando la vi, ya de lejos, noté que llevaba algo en la mano. Parecía muy feliz, estaba incluso más guapa que de costumbre. Sentí un miedo terrible de separarme de ella.
Me vio, y vino hacia mí muy sonriente. Me mostró el papel que sostenía y lo reconocí. El mío es idéntico. Corrí hacia ella, ya sin miedo, y nos abrazamos.
Soy feliz, Diario, por primera vez en mi vida me siento afortunado. Iremos juntos a Hogwarts, seremos compañeros, quién sabe si en los siete años que estaremos allí no empezará a sentir por mí lo mismo que yo por ella. Aunque no fuese así, no me importaría, con tal de poder verla feliz y formar parte de su vida. Nuestros caminos no se separarán, y ojalá no lo hagan nunca. La quiero, Diario. Pase lo que pase, la querré SIEMPRE.





No hay comentarios:

Publicar un comentario