"

domingo, 23 de octubre de 2016

24 y sumando...

¡Feliz domingo!
Hoy hace 24 años que desembarqué en el mundo. Lo hice temprano, a las 8 de la mañana. Se ve que ya entonces era poco dormilona y quería aprovechar al máximo las horas del día.
No os voy a engañar, el relato de hoy ya lo tenía preparado desde hace algunas semanas. Sabía que hoy tendría poco tiempo para escribir en el blog, y el reto 34 de El Libro del Escritor estaba hecho para ser publicado hoy: "escribe un relato sobre un personaje con tu edad actual en su cumpleaños".
Os dejo con mi gemelo ficticio (aunque nos parecemos más bien poco). Disfrutadlo. Os doy permiso para brindar a nuestra salud. Yo lo haré por la vuestra...
¡Pasen y lean!

NUNCA ES TARDE... (SI MUERDES CON FUERZA)
No sé por qué todos creen que cumplir años es maravilloso y motivo de celebración. ¡Miradme! Hoy cumplo 24 años y soy un viejo repugnante. Me duele todo el cuerpo, me siento cansado y sin ánimos para nada. Pero lo peor no es eso, sino la certeza de que he desperdiciado mi vida.
Claro, que, ¿qué opción tenía?
Cuando desperté esta mañana no entendía nada. Mi jaula estaba decorada de forma grotesca, la habitación entera lo estaba. Sonaba una música animada, y desde la cocina llegaba un aroma delicioso a algo que, estoy seguro, no me estará permitido catar.
Mi amo ha dedicado varias horas a semejante despropósito, y en este momento recibe a algunos amigos. Parecen todos muy felices y cómodos, al contrario que yo, que deseo volver a dormir para no despertar nunca. Disfruto la tranquilidad y la rutina, soy una iguana de costumbres.
Una de las invitadas a la fiesta se acerca y da unos golpecitos en la jaula.
—¡Feliz cumple! Eres la iguana más longeva de la ciudad, ¿no estás contento?
No, no lo estoy. Pero como es natural no puedo responderle, de modo que la miro con desdén. Ella se ríe.
—Creo que eso es un sí —interviene mi amo. Odio que hable por mí, sobre todo cuando se inventa el significado de mis miradas fulminantes. Le dirijo una a él, pero no se da por aludido. Abre la jaula y me toma en sus brazos. Pretende pronunciar un discurso.
Siempre he detestado a mi amo. No me trata mal, pero por su culpa nunca he podido vivir de verdad. Me he pasado mis 24 años de vida encerrado en estas cuatro paredes. Cuando he tenido suerte, me ha sacado de la jaula. Pero la mayor parte del tiempo mi espacio vital se ha limitado al interior de los barrotes. ¿Cómo no voy a despreciar a este chico? Me da igual que hayamos crecido juntos desde que ambos éramos bebés. Sigue siendo mi carcelero. Él puede ir y venir cuando y a donde le plazca. En su caso, los 24 no son nada, aún es joven, está en un momento perfecto para salir a explorar el mundo. Yo, en cambio, tengo que pudrirme aquí hasta el final de mis días.
Me niego. Puedo morir en cualquier momento. Estoy débil, pero algo en mi interior se rebela y me susurra que nunca es tarde.
Antes de que mi amo apenas pueda empezar a hablar de mí, le propino un fuerte mordisco en el brazo. Me escabullo mientras chilla. A pesar de mi edad, aún puedo ser bastante rápido. Correteo entre las piernas de los invitados y me escurro por el hueco de la ventana.
El aire puro me recibe, los sonidos del exterior me dan la bienvenida. Por primera vez descubro nuestra calle, el cielo que nos observa. El sol y algunas nubes blancas me dan los buenos días. Me quedo embobado mirando todo lo que me rodea. Camino, me subo a un árbol del jardín. Qué bien se está aquí arriba. Por primera vez en mucho tiempo, no me apetece estar muerto. No pienso estarlo de momento. Me quedaré encaramado en esta rama, cómodo y a salvo, y disfrutaré del tiempo que me quede. Sea mucho o poco, por fin voy a vivirlo al máximo.


6 comentarios:

  1. Genial relato, me ha encantado verlo desde la perspectiva de una iguana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias, Ignacio! Me gusta meterme en la piel de todo tipo de personajes, ya te habrás dado cuenta ;) ¡Un abrazo!

      Eliminar
  2. ¡Un relato muy bueno! ¡Enhorabuena! Me ha encantado.
    ¡Y feliz cumpleaños de nuevo, iguanita! ;-) Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias, Cris! Me das una alegría doble, entonces, jaja. ¡Un abrazo! :D

      Eliminar
  3. Buen telato y el final arriba y abierto me ha gustado. Disfruta y aprovecha ti tiempo al máximo. Bikolos!

    ResponderEliminar