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sábado, 14 de noviembre de 2015

Sobre París

No voy a repetir lo que otros ya han dicho. Por supuesto que lo que ha ocurrido y está ocurriendo en Francia es una gran tragedia. Como todos, me siento en estado de shock. Pero no debemos olvidar que lo que anoche pasó en el país vecino, ocurre a diario. Más lejos, pero ocurre. Y es una mierda en cualquier lugar del mundo.

Siento tristeza, dolor, y rabia.
¿Rabia? Sí, rabia. Porque esto ha sucedido por algo. Porque a ciertos seres que no voy a calificar como "humanos" les conviene sembrar el odio entre las personas. Que de pronto, porque cuatro fanáticos cojan las armas y cometan esta locura, la gente desee lo mismo para todos los de su religión, o de su color de piel, o la gilipollez que sea.

Por favor, por favor, ellos no les representan. No dejéis que se generalice ese odio, es lo que les gustaría a esos desalmados que juegan con las vidas de los demás como si les perteneciesen. En estas situaciones más que nunca, debemos permanecer unidos. Da igual dónde vivamos o de dónde vengamos, creamos en lo que creamos, pongamos piña en la pizza o no. Es lo mismo; las diferencias nos enriquecen, jamás deberían separarnos.





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